¡Bienvenidos a Miércoles de cervezas!

Así comenzamos esta nueva sección en nuestra web, presentándoles un panorama general sobre el mundo de las cervezas y desafiándolos a que establezcamos, juntos, un pacto.
Por Marcelo Braga, propietario de Nuevo Origen Microcercevería

Cerveza, cerveza, cerveza. Bienvenidos a un mundo totalmente fascinante. Juntos recorreremos un camino que tiene más de 5.000 años de historia y donde nos encontraremos con cosas totalmente raras que, para quienes no estén del todo interiorizados, pueden resultarles sorprendentes.

Eso sí, voy a necesitar que entre ustedes y yo hagamos un pacto y nos propongamos vaciar nuestra cabeza de los preconceptos que tenemos incorporados. Un pacto de apertura mental. Si podemos hacer esto, les aseguro que el camino lo disfrutaremos mucho más.

Como probablemente sepan, la cerveza consta principalmente de cuatro ingredientes: agua, cebada malteada, lúpulos y levaduras. Quizás sepan también sobre la ley alemana de la pureza (Reinheitsgebot en alemán) donde establecen que una cerveza debe llevar solamente estos cuatro componentes. Bueno, déjenme contarles algo: trigo, azúcar, miel, cilantro, naranjas, especias varias (pimientas, clavo de olor, cardamomo, anís) pueden ser usadas (y de hecho lo son) para lograr cervezas espectaculares, de calidad muy superior a algunas que cumplen con la denominada “ley de la pureza”.

Otro tema que tal vez debamos olvidar es que la cerveza es una bebida refrescante de bajo a moderado contenido alcohólico que es consumida para saciar la sed en días de verano. La imagen de las chicas en bikini con la botellita en la playa tiene un atractivo indudable, pero ¿ustedes me creerían si les digo que hay cervezas con porcentajes de alcohol superiores al 30% o 40%? Y si… tienen gusto a cerveza, pero no las creo muy ideales para tomar una tarde de 35°C!! Claro que tomarse una «Utopias» de Samuel Addams una fría noche de invierno frente a un fogón sería tan placentero como lo anterior (Ok, casi tan placentero!)

El mundo de la cerveza es realmente infinito; suaves o livianas, fuertes o con mucho cuerpo, frutadas o híper amargas, rubias, negras. Al ser una bebida con varios ingredientes, cada uno de ellos otorga una característica distintiva que hace que difícilmente dos cervezas sean iguales: podríamos hacer dos cervezas con exactamente los mismos insumos y procesos y variar solo la cepa de levadura usada y el resultado serían dos cosas totalmente distintas, capaz de ser detectado por cualquier consumidor sin necesidad de ser un experto. Podríamos solo cambiar el tipo de lúpulo utilizado (sí, hay varios) y obtener caracteres cítricos y frescos o más terrosos y secos.

Por eso la necesidad de cambiar estos paradigmas y aventurarnos a conocer más sobre esta bebida milenaria. Si no lo hiciéramos nos estaríamos perdiendo una gran variedad de aromas, sabores y sensaciones. Y, créanme lo que les digo, sería una verdadera pena.