Los viñedos más altos del mundo

Elevadísimos, coqueteándole a las nubes. A 1.000, 2.000 e, incluso, 3.000 metros de altura: viñedos que, más que vértigo, causan fascinación y desafío. Éstas son las viñas más elevadas del globo que, casualmente, las tenemos por acá nomás.

La excusa de la amplitud térmica (esta idea del frío nocturno y el fuego de los días) es el principal atractivo: una diferencia de temperaturas que facilita la concentración de aromas, sabores y, fundamentalmente, color. ¿Cómo es esto? La planta realiza el proceso de fotosíntesis únicamente cuando existe luz solar; sin embargo, el consumo de nutrientes es constante, incluso durante la noche, momento en el que la fotosíntesis, obviamente, no puede producirse. Si durante las noches la temperatura baja notablemente, la vid entra en una especie de descanso, bajando la velocidad de su actividad y, por ende, consumiendo menos nutrientes, que se mantienen en los granos y, con el correr del ciclo vegetativo, se potencian hasta el infinito.

Otro de los factores particulares en una finca de altura es la alta insolación. A medida que se escala, los rayos solares resultan más y más potentes, favoreciendo la maduración de las uvas. En algunos casos, incluso, llega a afectar de manera negativa a variedades muy sensibles (especialmente las blancas)… por esto es que, en muchos casos, las bodegas optan por un sistema de conducción a través de parrales, en donde se deja una suculenta capa de hojas que filtran la luz que llega a los racimos, colgados debajo de ellas.

Como conclusión, los vinos de altura resultan muy concentrados, aromáticos (incluso con algunos dejos a frutas cocidas, producto de la heliofanía), con mucho color y una tipicidad varietal que parece opacarse por una tierra definitivamente predominante.

Sudamérica es su casa. Bolivia ha hecho un culto del concepto de “vino de altura”, teniendo salpicadas sus zonas vitivinícolas cómodamente por encima de los 1.500 metros sobre el nivel del mar. ¿Y el más más? El más más más más alto está algunos kilómetros al sur, en el norte de la República Argentina.

Colomé, propiedad del mítico bodeguero suizo Donald Hess, lleva las de ganar: su finca Altura Máxima está ubicada a exactamente 3.111 metros de altitud, varios kilómetros al Norte de Cafayate, centro productivo de la región, en la Provincia de Salta. Ése es el punto más alto en el globo en donde hoy existen viñedos plantados y en plena actividad siendo, además, la única referencia sobre plantaciones o ciclos de vida de viñedos a tan elevada altitud.

Vinos distintos, intensamente distintos. Y altos, claro, allí acariciando los jardines del edén.

2 comentarios en “Los viñedos más altos del mundo

  1. Hola Mariano. te invito a conocer Jujuy, al norte de Argentina, en donde encontrarás viñedos a más de 3111 msnm, siendo estos los más más más más altos del mundo.

    Un gran Abrazo!

    1. Ezequiel, te tomo la palabra! La nota es de 2014 y, en ese entonces, Colomé tenía registrado el record internacional de los viñedos en plena producción más altos del mundo. Pero habrá que ir a Jujuy entonces!!!

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