UN VINO de Roberto de la Mota

Un espacio en MarianoBraga.com en el que destacadas personalidades de la gastronomía, la enología y la cultura en Argentina y el mundo nos cuentan sobre ese vino que les dejó una huella. Esta vez, Roberto de la Mota.

Roberto de la Mota es winemaker y socio de Mendel Wines, Mendoza, Argentina

 

Es bastante difícil para mí (como supongo también lo es para muchos colegas o amantes de los buenos vinos) resumir a solo uno la experiencia inolvidable que resulta beber un vino especial. Así, pues, debo dejar de lado muchos que guardo celosamente en mi memoria como un Syrah Côte-Rôtie La Turque de Guigal 1988, el Château Grillet 1986 (Viognier), el Bâtard Montrachet Leflaive 1990, nuestro sorprendente Valroy Pinot Noir (de Perdriel, Mendoza) 1974, un Veuve Clicquot La Grande Dame 1983 (que fue el Champagne que bebimos con mi esposa en mi casamiento), el Latour 1978, el siempre presente Weinert estrella Malbec 1977, los Château d’Yquem 1967 y 2001… y así podría seguir.

Pero para no extenderme demasiado, debo mencionar al Cheval Blanc 1982 como el vino que ciertamente me marcó más como vinificador. ¿Por qué? Pues porque lo degusté, bebí y disfruté durante un almuerzo en 2005 y encontré en ese vino un equilibrio excepcional que lo hace realmente uno de los más grandes. Comenzando por el brillo de su color rojo intenso, la intensidad de sus aromas complejos que combinaban las frutas rojas y negras frescas con notas florales a rosas junto a muchos otras provenientes de su evolución y crianza en madera. Así pues aparecieron hierbas como manzanilla, tabaco, vainilla y caramelo. En la boca este vino también tenía la firmeza de sus taninos aún bien vivos pero junto a un graso marcado, capaz de conferirle una suavidad remarcable, frescura de su acidez bien presente y las notas aromáticas que le daban un largo muy especial.

Me resulta especialmente complicado resumir la experiencia en solo un párrafo, pero como elaborador de vinos lo más sorprendente en este Saint Emilion fue encontrar en un vino de 23 años el equilibrio perfecto entre fruta, frescura, complejidad y evolución. ¡Si, así es! En ese vino estaba todo y en un balance extremadamente armonioso.

 

¡Qué experiencias todas! Siempre marcadas por el acento francés, perfil sugestivo y elegante que Roberto de la Mota también le imprime a sus vinos en su bodega mendocina Mendel. Cheval Blanc es una bodega francesa, más precisamente de la región de Saint Emilion, y según la legislación local es un Premier Grand Cru Classé «A». Su vino ícono es una referencia dentro de los mejores exponentes internacionales y, aunque la composición puede variar sutilmente de acuerdo a la cosecha, el Cabernet Franc y el Merlot le dan vida cada año, en una combinación evidentemente memorable.

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