GRACIAS

365 días después, y después de 2.011 descorches, El Desafío 2011 llegó a su fin. Gracias, gracias, gracias. De verdad. Por ustedes, y solo gracias a ustedes, El Desafío 2011 se convirtió en un proyecto inolvidable.

Felicidad y emoción. Por ahí es eso lo que siento ahora, mientras escribo estas líneas, 365 días después de ese 1° de Enero de 2011 en el que dimos rienda suelta a El Desafío 2011. ¡Qué locura era en su momento! ¡Y qué locura hermosa terminó siendo!

2.011 vinos. Sí, es un gran número, aunque para el sommelier entrenado puede no parecer tanto. Lo más difícil (si me permiten la palabra) es darle el marco que El Desafío 2011 exigía: videos semanales, constancia, anotar una a una las procedencias, precios y añadas correctas. El trabajo fue, además, indestructible, contra viento y marea, cada lunes hubo una nueva aventura.

Fue bastante cansador, tengo que admitirles, pero no se imaginan lo fabuloso que era cuando algún bodeguero me comentaba que seguía semana a semana los videos, o cuando desde distintos puntos del planeta me llega algún mail hablándome de esta locura que nunca pensé que llegaría a ser lo que fue y es.

Pasó de todo en el medio, desde viajes hasta casamiento, luna de miel, visitas de personalidades y, claro, también trabajo. Y desde aquel sábado 1° de Enero hasta hoy hubo una persona que nunca dejó de estar. Bueno, en realidad no fue una. Fueron miles. Y a todos ustedes no saben lo agradecido que les estoy.

Gracias, de verdad, por haber convertido a El Desafío 2011 en un proyecto inolvidable.

En este video quiero compartir las últimas imágenes de esta idea. Un cúmulo de grandísimas experiencias, visitas inesperadas y no 1 ni 2, sino 2.011 momentos realmente imborrables.