Qué te dice la botella del vino, antes de abrirlo

¿Lo crees posible? De verdad, con solo analizar la botella podemos identificar un lindo abanico de claves que anticipan de qué se tratará el vino en cuestión. Calidad, precio, antigüedad, guarda. Sin siquiera descorcharlo, sí.

En materia de vinos, la botella tiene una capacidad magnífica de decirnos un montón de cosas. Sin siquiera descorcharlo, es probable que mirando detenidamente la forma, el tamaño y el color del envase, podamos adelantarnos y anticipar qué esperar.

Anoten entonces esta guía práctica para entender su vocabulario.

 

Primero que nada, pensemos en el peso y en esa sensación que nosotros, como consumidores, tenemos al creer que a medida que suben los kilos, lo hace la calidad. Nada de eso es cierto y, aunque existió efectivamente una tendencia a embotellar los grandes exponentes en envases de vidrio grueso, hoy se prefieren recipientes más livianos y de fácil reciclaje. A medida que la tendencia busca menos intervención, materiales más amistosos con el medio ambiente y la posibilidad de contaminar menos y reutilizar más, las botellas livianas empiezan a ser más y más comunes incluso en la muy alta gama.

El formato, sí, éste es otro de los puntos a tener en cuenta. Básicamente la diferenciación llega de la mano de la altura de los hombros, en donde encontramos dos enormes grupos: las botellas borgoñonas (aquellas de hombros caídos y base ancha) y las de Burdeos (las de hombros altos y cuerpos cilíndricos). ¿Diferencia? Técnicamente ninguna. Existe sí una asociación al varietal: variedades típicas de Borgoña como Pinot Noir o Chardonnay es usual verlas en botellas de hombros bajos, mientras que variedades del oeste de Francia como Cabernet, Merlot, Malbec o Sauvignon Blanc suelen embotellarse en las de Burdeos. Hoy, de cualquier manera, la mayor parte de las bodegas escogen el formato de acuerdo a un tema puramente comercial, así que la guía tampoco termina siendo tan clara.

Dentro del formato no olvidemos la picada: esa hendidura cóncava en la base de la botella. Aunque su existencia se debe a varios factores, que esté presente no es necesariamente sinónimo de calidad del vino en cuestión. Este tema da para charlar, así que será debate para una nota específica acá en el blog.

En cuanto a tamaños, aunque existe un infinito de variantes, el más reconocido es el de 750cc; las botellas más grandes son perfectas para las etiquetas de guarda. ¿Por qué de guarda? Porque se sabe que el vino evoluciona, en parte, gracias al pequeñísimo intercambio de aire que ocurre a través de los poros del corcho. Esa oxigenación posibilita que el líquido respire lentamente. Si la botella es más pequeña, entonces, el vino estará proporcionalmente más aireado que el que se encuentra en otra más grande, por lo que envejecerá más rápidamente. Se comprobó, de hecho, que si un vino empieza a declinar luego de su quinto año en una botella normal, lo hará después de ocho en una Magnum (de un litro y medio).

Finalmente, la elección del color tampoco es una decisión caprichosa. Es que los vinos son muy sensibles a la luz y corren grandes riesgos de oxidarse. La exposición directa a fuentes fuertes de iluminación son uno de los grandes problemas de guardas prolongadas y, por eso, cuanto más oscuro sea el vidrio del envase, más protegido estará su contenido. Ésta es una buena práctica para que analicen en la góndola, y bastante evidente cuando hablamos de vinos blancos: si la botella es transparente, la regla nos diría que no guardemos; si la botella es oscura, ahí podemos jugar un poco más.

 

Anotaciones listas, ya es hora de ahogar mitos y comprobar cuánto de todo esto se cumple en la góndola. Así que a comprar y disfrutar, que se de eso se trata todo.

Y, en el mientras tanto, me encantaría leerlos. Déjenme sus comentarios con opiniones y cómo lo ven ustedes. ¿Algún tip que quieran agregar? ¡Los leo!

14 opiniones en “Qué te dice la botella del vino, antes de abrirlo”

    1. Jorgelina! No necesariamente, dependiendo del lugar del mundo en el que estés. En Latinoamérica la ley es más bien ambigua con estos términos, pero en general no deberíamos tomarlo como ley. Mucho vino usa la palabra “Reserva” como una herramienta comunicacional pero no necesariamente significa que se pueda guardar más que otros. Es un tema profundo, pero para ponerlo fácil, no lo tomes como referencia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *