10 vinos rejugados que tenés que probar

Secretos a voces que hoy estoy dispuesto a gritar a los cuatro vientos. Un recorrido por el decálogo de etiquetas que marca el futuro y la innovación en la vitivinicultura argentina. Dale, vení, seguime.

El universo del vino muta cada día. En Francia, en Namibia y también en nuestro país. Es, de hecho, una de las poquitísimas industrias que internacionalmente se encuentran en constante expansión, con caras y etiquetas nuevas que irrumpen en el mercado, reemplazándose unas a otras en una carrera vertiginosa.

Esta vez quise hacer una selección nacional con diez opciones de gran carácter que, aun siendo todavía casi exclusividad de conocedores, invitan a descubrir lo diferente, lo inexplorado, lo de mayor tendencia en estas pampas. Vení, seguime.

 

Doña Paula Estate Riesling 2013
Doña Paula – Gualtallary, Valle de Uco, Mendoza

dpSí, sí, Doña Paula es conocida por todos, acá no hay mucho de novedad. El auténtico descubrimiento es este Riesling que, ojalá, marque el primer paso en la profundización de más y más varietales elaborados a partir de esta variedad alemana que en el país tiene mucho para dar. Doña Paula presentó esta etiqueta a fines del año pasado, y todavía es uno de esos secretos a voces. Si quieren disfrutar un vino perfumadísimo, de alcohol bajo y entre lo mineral y lo cítrico, acá tienen una excusa.

 

Inéditos Torrontés Brutal 2012
Passionate Wine – Tupungato, Valle de Uco, Mendoza

torrontesbrutalUn blanco que se piensa, se produce y se descorcha como si se tratase de un tinto hecho y derecho. Torrontés fermentado con hollejos y semillas, macerado 45 días a altas temperaturas y criado durante un año en viejas barricas de roble francés. Se trata de un vino naranja, el único elaborado en la Argentina, tánico y con el desparpajo de la cepa llevado a otro nivel. Miel, membrillos, algo de orégano y jazmines. Sí, claro, podrá gustarles o no, esa es una buena discusión, pero se trata de esas etiquetas distintas que se deben probar al menos una vez en la vida.

 

Cara Sur Bonarda 2013
Cara Sur – Barreal, Valle de Calingasta, San Juan

carasurDe esto hablamos mil veces: hay una camada de enólogos que está haciendo germinar una veta arriesgada en el vino argentino, y Sebastián Zuccardi es uno de sus cabecillas. Acá, unido a Francisco Bugallo, apuestan juntos al extremo Valle de Calingasta: un oasis enjaulado entre ríos de deshielo que por los años 50 supo ser la vedette regional de la uva Criolla. Algún parral de Bonarda quedó de aquellos tiempos, y acá se embotella en una versión fluida y cargada de frescura, fermentada con levaduras nativas y con poquitísima intervención. De los vinos naturales, esos que cada vez más agradece nuestro paladar.

 

Corbec 2010
Masi Tupungato – La Arboleda, Valle de Uco, Mendoza

masiVarios años atrás, cuando se conoció la noticia de que la gran casa italiana Masi pensaba invertir en el Valle de Uco, el mundo del vino local paró las antenas. Masi es estrella en el Véneto, famosos mundialmente por sus tintos complejísimos y por manejar cómodamente aquella técnica del appasimento que le regala un extra de complejidad a todo lo que toca. 70% Corvina Veronese y 30% Malbec; todas uvas pasificadas durante 25 días sobre cañas y bajo techo hasta perder un 30% de su agua. Después, pequeños toneles de 500 y 600 litros de primer y segundo uso para lograr, al final del camino, un tinto seco vigoroso, de nariz infinita y boca absolutamente masticable.

 

Desierto 25 Syrah 2011
Bodega del Desierto – Colonia 25 de Mayo, Alto Valle del Río Colorado, La Pampa

desiertoEn un país de paladares adiestrados con Syrah de zonas cálidas (con San Juan a la cabeza), este tinto viene a cambiarlo todo. Se trata de una versión potente pero notablemente mineral, de acidez eléctrica y esa capacidad maravillosa de querer beberlo de a copas y copas sin saturar las encías. Un Syrah distintivo ideado por Paul Hobbs y llevado adelante por Sebastián Cavagnaro que abre el juego a una zona vitivinícola aún desconocida y a un perfil mucho más bebible de la cepa.

 

Colomé Auténtico Malbec 2012
Colomé – Viñedo San José, Alto Valle Calchaquí, Salta

colomeMediaban los 90. Un empresario suizo que, vagando por el Norte argentino, en una estancia del pueblito de Cachi, le pidió al dueño del lugar si tenía algún vino de la región para probar. En respuesta, recibió una vieja botella cubierta de polvo en la que a duras penas se leía: “Colomé Vino Tinto”. La descorchó y quedó flechado por esos perfumes grandes y su tinte rojo oscuro como la sangre. Allí mismo Donald Hess comenzó su historia de amor con Salta. Aquel era un auténtico Malbec en su máxima expresión, el mismo que hoy replica con esta etiqueta; un vino hecho a la antigua, sin filtrados, levaduras artificiales ni rastros de roble y con el espíritu salvaje de Salta transpirando en cada gota.

 

República del Malbec 2011
Matías Riccitelli – Vistalba, Luján de Cuyo, Mendoza

republi“Nuestro ‘República’ es mucho más que un vino; es un emblema que representa a todos esos inmigrantes que plantaron, cuidaron y nos enseñaron a trabajar el Malbec. Con él expresamos los diferentes terroirs de Mendoza y su gigantesca diversidad”. Así presenta a su etiqueta ícono Matías Riccitelli, manos y corazón escondidos detrás de este tinto ecléctico del que en su primera cosecha se elaboraron únicamente 6.000 ejemplares. Hay un poco de todo, con la frescura aromática del Malbec entremezclada con la sabiduría de las viñas de 1908 que alimentan cada botella. Un tinto dispuesto a convertirse en el próximo clásico.

 

SonVida Cabernet Sauvignon 2010
SonVida – Altamira, Valle de Uco, Mendoza

sonvidaA Alejandro Vigil hay que seguirlo de cerca. Aunque la mayor parte de sus horas las ocupa entre viñas de Catena Zapata, siempre se toma recreos para hacer travesuras por allí. Son Vida es un proyecto muy pequeño basado en la finca La Alegría, corazón de la cotizada zona de Altamira, en donde Sonia y David Smith elaboran junto a Vigil solo Cabernet y Malbec. Éste es un tinto poderoso, negro, de nariz cocida y un barniz innegable que dejan impregnados los veinte meses de sueño en barricas de roble francés y americano. Pocas botellas, pura calidad y, en el medio, la oportunidad de probar un Cabernet delicioso que, de seguro, envejecerá como los dioses.

 

Don Diego Syrah Black 2011
Finca Don Diego – Fiambalá, Catamarca

syrahblackLa bodega hizo un culto de este cepaje. Lo expuso intenso, animal. Demostró también que el carácter norteño no era exclusividad de Salta. Corría el año 2002 y Finca Don Diego presentaba en Buenos Aires un Syrah puro, sin barrica, duelas ni nada de eso. Desde entonces, y solo en algunas vendimias, se recrean ediciones limitadas de un tinto negro, impenetrable y de perfumes salvajes que evoca los primeros pasos de la casa.

 

Eggo Blanc de Cal 2013
Zorzal Wines – Gualtallary, Valle de Uco, Mendoza

eggoEn esta tendencia a revalorizar lo antiguo, tantísimas bodegas han vuelto a fermentar en piletones de concreto, incluso sin pintura epoxi que los recubra. Pero algunos van más allá. Los huevos de cemento son el nuevo fetiche, y esta línea de Zorzal nace, crece y se desarrolla en ellos. “Este vino está criado en huevos durante un año, aunque este tiempo es simplemente porque necesito los recipientes libres para la nueva vendimia. Si no, los tendría definitivamente mucho más, porque crecen, y crecen, y crecen cada día”, admite Juampi Michelini, la mente detrás del Eggo. Se trata de un 100% Sauvignon Blanc fermentado a temperaturas naturales, alrededor de los 20°C (algo rarísimo para vinos claros, que siempre prefieren el frío), sin desborre previo, sin levaduras agregadas, sin nutrientes y sin filtrar. Y con todo Gualtallary adentro, claramente.

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